Hoy mirando carpetas de fotos antiguas, he encontrado esta. Está realizada por mi padre, también Marcelo Góngora. Es una faceta que nadie conoce de él. Se le conoce como pintor y como escultor, pero no como fotógrafo. Puedo decir que tiene muchísimos negativos cargados de historias siempre vistas desde un tono mágico y misterioso. Desde pequeño me llamaba mucho la atención meterme con el en el cuarto de revelar. Era todo mágico, la luz roja, el papel blanco encerrado en bolsas negras, el olor del fijador, la cuerda con fotos ya reveladas secándose, la ampliadora que después de revelar siempre tapaba con una vieja y descolorida capa de la Cofradía de la Columna. Luego recortaba a los personajes de una foto y los ponía pegados sobre alguna otra foto de un cuarto vacío dónde se veían unos colchones enrollados y atados de algún cortijo de temporeros. Se fabricaba con cartulina blanca un pequeño marco que le servía para buscar el mejor encuadre. El resultado posteriormente se convertía en un cuadro al óleo de 2x2mt. pero interpretando el boceto y añadiéndole el color. Se acordaba de los colores del original, ya que la ampliadora era sólo de blanco y negro y el color era muy moderno y caro. Ahora entiendo que el se anticipó de algún modo al Photoshop de hoy.

Volviendo al tema de la foto de hoy, yo he realizado una foto de la foto, ya que el negativo no lo encontramos. Esto hace que la calidad del color y la textura quede un poco mermada. Esta foto es más moderna de lo que he contado. Aparecen mi abuela, mi tía sentada y mi primo. Yo tendría la misma edad que el cuando la foto. Esta realizada con una Yashica de 6x6 sin fotómetro. Valoro aún más las fotografías que hacía porque nunca tuvo un fotómetro, las hacía a ojo, valoraba la escena y sabiendo lo justo de Asa, obturación y velocidad, era capaz de hacer fotos con exposiciones correctas. En el cuarto de revelado era igual, le daba unos segundos al botón de la ampliadora y cuando creía que ya estaba, apagaba la luz.
Esta foto se convirtió posteriormente en un cuadro, solo que la escena de la mesa y el niño la situó en una calle de noche. Si consigo la foto la pongo otro día.
Sólo me queda explicarle que esta foto aparece en mi blog. El ni tiene Blog, ni sabe lo que es, ni sabe para que sirve un ordenador :)